Buenas tardes.

Quiero agradecer a los intervinientes en la mesa redonda, que me permitan hablar unos minutos sobre el estudio/informe que, generosamente, ha sido publicado por la Universidad Comillas con la colaboración de la Asociación de Ingenieros del ICAI.

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Igualmente quiero agradecer a quienes han contribuido a ello con sus aportaciones: Belén Recio y su equipo del Servicio de Publicaciones por buen hacer en la edición, a Paco Michavila y a José Ignacio Sánchez Galán por sus prólogos al documento, a los intervinientes en la mesa redonda por su plena disposición a reflexionar sobre la Formación Profesional, y a todos ustedes por acompañarnos en este acto.

Este estudio/informe titulado “Formación Profesional, el camino razonable hacia una sociedad de profesionales” está formado por cifras y datos, y por las reflexiones u opiniones del autor.

Los datos son avalados por organismos y publicaciones nacionales e internacionales, tales como MECD, INE, SEPE, UE, OCDE y otros, que tienen autoridad reconocida.

IMG_1504Las reflexiones u opiniones del autor no son otra cosa que el reflejo de su vida, y por ello quisiera dar una pincelada para que puedan ser debidamente situadas, dejando claro que otros ojos que analicen los mismos datos pueden plantear otras conclusiones, si no opuestas, al menos distintas.

Hablando en mi propio nombre, me considero una persona normal con mucha suerte; suerte de tener la familia que he tenido y actualmente tengo, padres y hermanos y hermanas, esposa, hijas e hijos, nietas y nieto; suerte de tener los amigos que tengo, unos más recientes y otros desde mi juventud, pero que todos conservo en la senectud.

Suerte que a los 13 años mi padre me dijo que, puesto que por nuestra situación económica y social no podría estudiar una carrera, parecía adecuado que dejara el Bachillerato, que había iniciado, y siguiera estudios de Formación Profesional en un colegio que los jesuitas tenían en mi pueblo, Aranjuez (allí donde el color es melodía). Así realicé estudios de Iniciación Profesional y posteriormente de Oficialía y Maestría Industrial, los dos últimos realizados en régimen de noche mientras trabajaba durante el día, primero como aprendiz y después como oficial tornero, finalizándolos a los 18 años. Decidido a seguir estudiando me trasladé a Madrid para estudiar Ingeniería Técnica en el ICAI, en horario de noche, mientras, gracias a esa suerte que me acompaña, daba clase en las Escuelas de Formación Profesional Padre Piquer. Así, tras finalizar Ingeniería Técnica, dejé la enseñanza en Formación Profesional y me incorporé a trabajar en los laboratorios del ICAI; otra vez la suerte está presente. Y será aquí, en el ICAI, posteriormente Comillas, donde desarrollo el resto de mi vida laboral, académica y profesional, ya que realizando el curso puente finalicé Ingeniería Industrial y posteriormente Doctorado (por supuesto sin dejar de trabajar).

Ahora, sigo teniendo la suerte de contar con amigos generados en mi vida profesional como los que aquí me acompañáis y que habéis colaborado, directa o indirectamente, en el estudio/informe que se presenta.

También añado la suerte de haber superado la maligna enfermedad que me ha quitado grandes amigos. La suerte de vivir en un barrio de clase media, en el que han crecido mis tres hijos, entre amigos hijos de vecinos de clase media, que, como ellos, bastantes han estudiado bachillerato y universidad. Era lo que se llevaba y se lleva, lo que se podía y se puede hacer básicamente.
Así, las reflexiones que en el libro se vierten son las de una persona de clase media, con mucha suerte, recordando que, con frecuencia, los creyentes pensamos que la suerte es un regalo del Creador.

En resumen, como otras muchas personas, hice del estudio y trabajo simultáneos mi forma de crecer personal y profesionalmente (Formación Dual?). Pero no quiero dejar de apuntar que, realizar este proceso formativo en un sistema diseñado para quienes únicamente estudian y, en el caso de los estudios universitarios, para quienes proceden del Bachillerato, conlleva muchas carencias formativas, culturales, artísticas, idiomáticas, humanísticas. En el fondo, carencias que, con independencia de su nivel profesional, no deben consentirse en una población culta, pues como ya expresó Jacques Delors (Entonces Presidente de la Comisión Europea) en su informe a la Unesco en 1996: “… la Comisión estima necesario definir la educación no ya simplemente en términos de sus repercusiones en el crecimiento económico, sino en función de un marco más amplio: el del desarrollo humano”.

Por último, y en este contexto les pido no caigan en el error de imputarme, por haber trabajado y estudiado hasta alcanzar el máximo nivel académico, más méritos que los que corresponden al resto de mis antiguos compañeros de Formación Profesional, pues es tanto o más el mérito de muchos de mis amigos de la juventud, aquellos que al salir de trabajar no estudiaban, pero apoyaban labores sindicales o sociales, o cultivaban artes como pintura, fotografía o música, o hacían horas extraordinarias para mejorar los ingresos familiares o para arrancar y mantener una pequeña empresa propia, pues todos ellos vivieron disfrutando y sufriendo tanto como yo lo hacía estudiando, y hoy día son tan felices como pueda serlo yo, lo aseguro, pues sigo disfrutando con ellos intercambiando amistad y cariño.

También les diré que este proceso para llegar a las máximas cualificaciones académicas y profesionales a través de la Formación Profesional, lo han desarrollado muchas otras personas, Mariano Ventosa, actual director de esta Escuela, aquí presente, también lo ha recorrido, y muchos otros compañeros de ésta y otras universidades.

Estoy convencido que el trabajo digno, justamente remunerado y reconocido, no debe ser ni un mérito ni un castigo, sino el medio para la digna supervivencia, para el desarrollo personal y el camino para el desarrollo social. Entiendo que el trabajo es una necesidad del ser humano, como individuo, y de la sociedad para su crecimiento y superación. Más aún, en la economía de mercado en la que vivimos el dinero es el medio básico para obtener los bienes y servicios necesarios, y que la forma fundamental y socialmente más valorada para conseguir este dinero es el trabajo. En resumen, opino que el trabajo es la llave que permitirá la consecución de los medios económicos para el desarrollo de una vida digna.

Ahora bien, para la realización de cualquier trabajo es necesario tener la formación adecuada, es decir una cualificación profesional, y en su obtención juega un papel fundamental el sistema educativo. Es por ello que mi línea argumental en todo el estudio/informe será reclamar que el camino educativo-formativo que recorra la mayoría de la sociedad, sea un camino que conduzca a las máximas cualificaciones profesionales (universitarias) a través de cualificaciones profesionales intermedias consolidadas.

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Así, en este contexto, pasamos a analizar algunos datos.

El informe tiene 114 gráficos, de los cuales he seleccionado 10 para comentar algunos datos.

Comparación Internacional

Fuente: MECD, Nivel de Formación, Formación Permanente y Abandono: Explotación de las variables educativas de la Encuesta de Población Activa y elaboración propia.

Fuente: MECD, Nivel de Formación, Formación Permanente y Abandono: Explotación de las variables educativas de la Encuesta de Población Activa y elaboración propia.

Comentario: España tiene mucha población con formación ESO y menos. Muy poca población con Formación FPI y Bachillerato. Bastante bien, quizá excesiva, la cifra de personas con formación universitaria presentando así una pirámide invertida.

Así pues, en el contexto internacional podemos apreciar que el problema más latente que tiene España es el excesivo número de ciudadanos que no pasan del nivel CINE 2, así como el reducido número que no pasan del nivel CINE 4 (fundamentalmente del CINE 3). Es decir, que si se invirtieran las cifras entre los niveles CINE 0-2 y CINE 3-4, estaríamos en situación del entorno de Dinamarca, Irlanda y Reino Unido, aunque muy alejados de Alemania, cuyo nivel CINE 0-2 se encuentra en 13,2%, el nivel CINE 3-4 en 59,1% y los niveles CINE 5-8 en 27,6%.

Fuente: Panorama de la Educación, 20163 (gráfico 1.1) y elaboración propia

Fuente: Panorama de la Educación, 20163 (gráfico 1.1) y elaboración propia

Comentario: Esta situación española es endémica, no es puntual, se aprecia cómo en los últimos diez años nuestra posición relativa respecto a otros países se mantiene. De hecho, hemos reducido más que otros la cifra de personas en el nivel ESO y menos, pero esto ha servido para aumentar la cantidad de personas con formación universitaria, permaneciendo casi invariable la cifra de personas conformación FPI y Bachillerato.

Fuente: Transición de la formación al trabajo. Abandono temprano de la educación-formación. MECD y Eurostat (tabla 1.3) y elaboración propia.

Fuente: Transición de la formación al trabajo. Abandono temprano de la educación-formación. MECD y Eurostat (tabla 1.3) y elaboración propia.

Comentario: La excesiva cifra de personas con bajo nivel de formación se justifica en parte al observar los datos de abandono temprano de la educación, es decir las personas que con 18-24 años han abandonado el sistema educativo con nivel de ESO e inferior. La cifra de España en 2015 es la peor de la UE. El objetivo de la EU es que en el año 2020 todos los países estén por debajo del 10%, sin embargo, para España este objetivo se estableció en el 15%, lo que es posible que se cumpla.

Fuente: Education at a Glance, 2016. OCDE. Indicador A1 (tabla A1.4) y elaboración propia.

Fuente: Education at a Glance, 2016. OCDE. Indicador A1 (tabla A1.4) y elaboración propia.

Comentario: En el conjunto de la población, comparando quienes tienen una cualificación profesional (FPI+FPII+universitarios) con aquellos que tienen una formación general (ESO y menos+Bachillerato). En España están igualados ambos grupos, a enorme distancia de los países de nuestro entorno que podemos considerar de referencia. De nuevo se refleja la pirámide profesional invertida.

España en Detalle. Formación

Fuente: MECD, Nivel de Formación, Formación Permanente y Abandono: Explotación de las variables educativas de la Encuesta de Población Activa (tabla 6348) y elaboración propia

Fuente: MECD, Nivel de Formación, Formación Permanente y Abandono: Explotación de las variables educativas de la Encuesta de Población Activa (tabla 6348) y elaboración propia

Comentario: Esta es la distribución de los 38 millones de los ciudadanos españoles con edades 16 años y más. Si consideramos que quienes tienen educación superior (FPII y universitarios) más los que han culminado FPI, están en posesión de una cualificación profesional, únicamente el 35,2% están en este grupo, y entre ellos tienen educación superior 3,75 veces más que FPI (27,8%/7,4%).

Fuente: Datos y cifras del sistema universitario español. MECD y elaboración propia

Fuente: Datos y cifras del sistema universitario español. MECD y elaboración propia

Comentario: En este gráfico se observa que la situación reflejada en el anterior muestra una tendencia creciente desde el curso 1991-92, cuya evolución hasta el 2013-14 se analiza aquí. En este gráfico se observa como en el curso 2013-14 y respecto de 1991-92, el número de egresados universitarios creció muy por encima de los egresados en CFGS y en CFGM, egresados éstos últimos que no llegaron a alcanzar la cifra de 1991-92. En él se aprecian claramente dos fenómenos:

  • el descenso del número de egresados en CFGM y en CFGS provocado por el abandono educativo para incorporarse al trabajo en el contexto de la burbuja inmobiliaria.
  • La caída brusca de egresados en Máster o equivalente y el crecimiento de los egresados en Grado o equivalente al implantarse el plan Bolonia, que establece obligatoriamente la enseñanza universitaria cíclica.
Fuente: INE. Encuesta de Inserción laboral de titulados universitarios 2014 (tabla 0) y elaboración propia

Fuente: INE. Encuesta de Inserción laboral de titulados universitarios 2014 (tabla 0) y elaboración propia

Comentario: Unos datos muy relevantes se obtienen del estudio que realizó el INE entre 2010 y 2014 sobre los egresados universitarios en el año 2010. En él, entre otras cuestiones se analizó la formación adicional que habían adquirido en dicha etapa, lo que se muestra en éste gráfico. Resulta relevante el elevado número de los ya titulados universitarios que volvieron a cursar estudios de Formación Profesional, tanto de Grado Superior como de Grado Medio:

Grado superior: 12,9% del total; 5,9% Licenciados y equivalentes; 20% Diplomados y equivalentes; 12,6% Grado.

Grado medio: 8,2% del total; 5,8% Licenciados y equivalentes; 10,4% Diplomados y equivalentes; 12,6% Grado.

España en Detalle. Trabajo

Fuente: EPA (tablas 4147 y 6347) y elaboración propia

Fuente: EPA (tablas 4147 y 6347) y elaboración propia

Comentario: La clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO) establece una correspondencia entre los niveles de formación (CINE 0 a 8) y los niveles de competencias (1 a 4) requeridos para el desarrollo de las diversas ocupaciones.

Así los niveles de competencias 3 y 4 que se corresponden con los niveles CINE 5-8, y en el gráfico se expresa que hay 3,971 millones de personas trabajando en ocupaciones que requieren dichos niveles de formación, pero con dichos niveles de formación (5 a 8) hay 7,619 millones de personas ocupadas, luego hay cerca de cuatro millones de personas con niveles CINE 5-8 que no están ocupadas en trabajos de su nivel de competencia. Respecto del nivel de competencia 2, que se corresponde con los niveles de formación CINE 2 a 4, se observa que hay 11,67 millones de personas trabajando en estas ocupaciones, pero sólo hay 9,2 millones de personas con estos niveles de formación (2 a 4), luego hay 2,4 millones de personas trabajando con un nivel de formación distinto, que se evidencia serán del nivel terciario (5 a 8). Igualmente, en el nivel más bajo de competencias (1) que se corresponde con los niveles de formación 0 y 1, hay ocupadas 2,358 millones de personas, pero sólo hay 1,245 millones ocupadas con estos niveles de formación, luego hay 1,1 millones de personas trabajando en estas ocupaciones con nivel de formación superior al requerido, que posiblemente sean de nivel terciario.

El MECD ofrece en su página web, dentro de su apartado estadísticas universitarias, una valiosa información sobre la afiliación a la Seguridad Social en el año 2014 del colectivo formado por todos los egresados universitarios en el curso 2009-10, resumiéndola en un informe de los Consejos Sociales de las Universidades Españolas titulado “Inserción laboral de los egresados universitarios. La perspectiva de la afiliación a la Seguridad Social. Primer informe”. De este informe se han obtenido los datos para elaborar el siguiente gráfico.

Fuente: Conferencia de Consejos Sociales. MECD

Fuente: Conferencia de Consejos Sociales. MECD

Comentario: La infraocupación o sobrecualificación de los titulados universitarios se pone de manifiesto también a través del informe de seguimiento, entre 2010 y 2014, de los titulados universitarios que egresaron en el año 2010. El 24,4% de los afiliados a la Seguridad Social de dichos egresados estaba afiliado como trabajador del grupo Bajo (trabajos manuales).

Recomendaciones institucionales

Los datos anteriores pueden ser complementados con algunas recomendaciones de instituciones relevantes que, de por sí, son una clara interpretación de la situación española, situación que dese tiempos muy antiguos viene considerándose grave, preocupante, relevante social y económicamente, etc.

  • Ley Orgánica 8/1990 de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE)

“La Ley acomete una reforma profunda de la formación profesional en el Capítulo cuarto del Título Primero, consciente de que se trata de uno de los problemas del sistema educativo vigente hasta ahora que precisan de una solución más profunda y urgente, y de que es un ámbito de la mayor relevancia para el futuro de nuestro sistema productivo”

  • Ley Orgánica 8/2013 para la mejora de la calidad educativa (LOMCE).

La principal diferencia del sistema educativo español con los de nuestro entorno radica en el número especialmente bajo de alumnos y alumnas que transitan por nuestra Formación Profesional. Esta situación incide inevitablemente en la empleabilidad y en la competitividad de nuestra economía, limitando las opciones vitales de muchos jóvenes. Revitalizar la opción del aprendizaje profesional como una opción acorde con la voluntad de un desarrollo personal y también su permeabilidad con el resto del sistema es un objetivo estratégico de esta Ley”.

  • Estudios Económicos de la OCDE. España 2017.

Si bien la proporción de estudiantes que terminan la educación secundaria superior está claramente por debajo del promedio de la OCDE, la proporción de estudiantes que terminan la educación superior se sitúa en la actualidad a la par que muchos otros países de la OCDE. Sin embargo, el conjunto de las habilidades de los graduados de la educación superior se sitúa entre las más bajas de la OCDE, lo cual denota una educación universitaria de baja calidad (OCDE, 2015d) que se combina con un deterioro de sus habilidades una vez que se incorporan al mercado de trabajo. En España concurre una complicada combinación de factores que explican las bajas habilidades que los alumnos españoles adquieren en la universidad (OCDE, 2014a)

  • Una nueva agenda de capacidades para Europa. Comisión Europea al Parlamento y al Consejo. COM 2016. 381 final

Muchas personas ocupan puestos de trabajo que no se corresponden con su talento. Al mismo tiempo, el 40 % de los empleadores en Europa tienen problemas para encontrar a personas con las capacidades que necesitan para crecer e innovar.”
“Para muchos jóvenes y sus padres, la EFP sigue siendo una segunda opción.”

“La EFP debe incrementar su atractivo a través de una oferta de calidad y una organización flexible, de manera que permita el paso a la formación profesional de grado superior o a la universidad y que tenga una mayor vinculación con el mundo del trabajo.”

Percepción social

(Comentarios al pie de la calle)
“La Formación Profesional está desprestigiada socialmente, aunque valorada empresarialmente, pero no priorizada mientras existan universitarios no ocupados.”

“Las aspiraciones de padres y alumnos, mientras cursan niveles de primaria y secundaria, es estudiar una carrera universitaria, la Formación Profesional son una segunda opción”.

Reflexiones

“La sociedad española padece “titulitis”. Hay excesiva valoración social del título universitario”

La no buena posición internacional de la sociedad española en el contexto educativo-formativo y la mala rentabilidad laboral de la formación universitaria es una realidad social, es un hecho y es un problema, un grave problema en mí opinión.

Ahora bien, en mi opinión, ello NO se debe a una moda o vicio, sino que es una consecuencia del diseño de nuestro sistema educativo.

El sistema educativo español está diseñado de tal forma que, si no existiera fracaso escolar, ni abandono educativo temprano, todos los españoles acabaríamos siendo universitarios, con única cualificación profesional, de alto nivel.
O bajo otra óptica:

Desde el punto de vista de la formación de profesionales, el sistema educativo español está diseñado como un sistema cilíndrico (únicamente se torna piramidal por fracaso o abandono escolar), frente a la demanda empresarial que siempre es y será piramidal.

Nuestro sistema educativo marca con claridad un único camino educativo, el que configura la formación secundaria obligatoria-bachillerato-universidad. Camino claramente de carácter académico orientado a las profesiones de máxima cualificación. La Formación Profesional se configura como un camino de salida hacia el mundo laboral para quienes no pueden o no quieren seguir en el camino principal.

Así, bajo estas premisas se entiende la percepción social, pues:

¿Qué alumno querrá tomar el camino de salida, el de los fracasados?

¿Quiénes serán los padres que, en primera opción, deseen que sus hijos abandonen el camino principal?

Y no se entiende mantener el diseño de camino único, pues:

¿Qué precio social y personal paga el alumno que toma el camino de salida, tanto si es forzado por su expediente como elegido libremente

¿Quedará marcada el resto de su vida personal y profesional?

¿Qué precio económico paga la sociedad cuando un estudiante toma el camino de salida tras años de intentar seguir, o incluso finalizar, en el camino principal?

La Formación Profesional aquí reclamada (actual o con ciertas reformas) no debe entenderse como la antigua formación de obreros, ni como formación en la empresa sobre temas específicos, sino como la formación integral (profesional, humana, ciudadana, valores…) que ha recibir el grueso de la población, para desempeñar dignamente el grueso de las ocupaciones, que demandan niveles no universitarios el grueso de la plantilla de las empresas.

Por otro lado, desde la Ley General de Educación, Villar Palasí (1970), no se ha legislado de forma integral para todo el sistema educativo, haciéndose de forma parcial para partes del sistema (se ha parcheado casi de forma compulsiva), hecho que parece ser nuestro signo de identidad, pues si dicha LGE fue la última ley integral de nuestro sistema educativo actual, la anterior a ella fue la conocida como Ley Moyano promulgada en 1857.

Propuestas

A medio-largo plazo

Reflexionar sobre nuestro sistema educativo de forma integral con la idea fuerza que, en el proceso educativo-formativo, la mayoría de los ciudadanos españoles transiten hacia las cualificaciones de alto nivel (universitarias) a través de cualificaciones intermedias consolidadas (Formación Profesional), dejando el camino a través del Bachillerato para ciertas titulaciones o ciertas capacidades. Tránsito que se propone hacer sin prisas, sin urgencias por ser doctor a los 25 años, coherente con una formación a lo largo de la vida.

Revisar las conexiones entre los diversos niveles, tanto en los ámbitos académicos como profesionales, y de forma singular diversificando caminos que conduzcan a las cualificaciones profesionales de alto nivel (universitarias).

A corto plazo

Promover un mayor acercamiento entre los niveles Secundario y Terciario de nuestro sistema educativo, con mayor interconexión entre ellos en los ámbitos pedagógicos, de conocimientos, de profesorado y compartiendo con mayor eficacia los medios instrumentales.
Cobijar la Formación Profesional de Grado Superior bajo el paraguas universitario, en clara coherencia con la consideración de educación superior o terciaria que junto a la universitaria se hace en todas las clasificaciones internacionales.

Contando con nuestro subsistema educativo de Formación Profesional como camino de cualificaciones intermedias consolidadas, un primer paso pueden darlo las universidades, ofreciendo titulaciones de Grado cuyos planes de estudios sean adaptados para alumnos procedentes de los Ciclos Formativos de Grado Superior.

Si la Universidad es foco que ilumina a la sociedad, también es faro que orienta los caminos educativos de los ciudadanos. De ahí su gran responsabilidad en la resolución de los problemas educativos y formativos de la sociedad española, pues en el conocimiento como en los bienes materiales, la contribución habrá de ser mayor para quien más tiene.

La Universidad no sólo ha de mirar hacia adelante, hacia la investigación y las cualificaciones profesionales de alto nivel, también ha de mirar hacia atrás, hacia los niveles inferiores para conectar adecuadamente con ellos.

Por último, como dije al principio, es posible que mis reflexiones y planteamientos sean equivocados, seguro que pueden ser mejorados y superados, pero lo que es indudable es que los datos están ahí, y exigen abrir una reflexión profunda sobre nuestro sistema educativo, la cualificación profesional y el trabajo en un contexto eficiente en medios e ilusiones.

La Formación Profesional no debe ser el camino para dotar de habilidades a las minorías, sino el subsistema por el que se forme a la mayoría en orden a conseguir una sociedad culta, con valores y cualificaciones profesionales, sin que ello signifique cerrar caminos para las minorías de elevadas capacidades o para las minorías de elevadas necesidades.

Les invito a leer este estudio/informe en su totalidad, con la tranquilidad que requiere el análisis de datos y con ojos críticos a las reflexiones, pero después no dejen de leer un gran libro, el Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI que, presidida por JACQUES DELORS, se publicó en el año 1997 con el título “La educación encierra un tesoro”.

Muchas gracias.

Antonio Arenas AlonsoDoctor Ingeniero del ICAI
Cursó estudios de Oficialía y Maestría Industrial y en 1970 finalizó sus estudios de Ingeniero Técnico Industrial en el ICAI (Universidad Pontificia Comillas), en 1983 como Ingeniero Industrial, alcanzando el grado de doctor en 1999. Tras iniciarse como docente en las Escuelas de Formación Profesional Padre Piquer, en 1970 inició su actividad en el ICAI, primero como profesor de prácticas y posteriormente docencia en Medidas Mecánicas, Potencia Fluida, Mecánica de Fluidos, Turbomáquinas y Termodinámica. Tras ocupar diversos cargos de gestión en la Universidad Comillas, actualmente está jubilado y es miembro de número del Observatorio Industria 4.0.